
Escondido, acurrucado
En un desierto de agua
En un abismo de incerteza
Sin vida, sin muerte
Un paisaje monótono, infinito, profundo
Como un joven universo
Y la sangre bulle, espumea
Con la sal marina
Con los peces dorados
Como estrellas en la noche
Escuchan fascinados
El llanto de las sirenas
Escondido, olvidado
En una tierra sin tierra
En un vado olvidado
Sin vida, sin muerte
Un paisaje monótono, anciano, demente
Como un antiguo elemento
Y las rocas centenarias
No son ya más que arena sumergida
Bajo ríos de memoria
Bajo ríos congelados
Como monstruos encharcados
Muriendo en agonía
Escondido, camuflado
En un esqueleto destrozado
En un pájaro dorado
Sin vida, sin muerte
Un paisaje monótono, oculto, sigiloso
Como un palacio de marfil
Solo visible en el susurro
De las olas al morir
Que arrastran sus bracitos
Sobre la arena blanda
Llorando lágrimas saladas
Y volviendo a revivir

Con toda la buena intención del mundo. ¡Me cago en la madre que te parió!
ResponderEliminarTienes una puta habilidad para la poesía, ya me gustaría a mí poder escribir poesía así...
T'as un putain de don, va t'en foutre par là!
En serio, me encanta esta última, me gusta más que Utopie, es la ostia...
Sólo diré...
ResponderEliminarChapeau!
Me encanta, Victor, de verdad!
Por qué me da la impresión de que no te conozco? Acabas de subir unos cuantos niveles en la escala de valores que tenia pensada para ti. No, ahora en serio: como siempre, consigues sorprenderme (para bien). Genial, Vic. Parece como si pudiera ser interminable...
ResponderEliminarpues de hecho, hago una referencia a la historia interminable con lo de " palacio de marfil" y ahora que lo pienso, es la misma idea que el símbolo del libro: las dos serpientes que se muerden la cola mutuamente
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